|
Carta
a mi querido amo...
Quiero pedirte todo
tu amor y tu corazón... además, mucha paciencia!!!.
La primera vez que llegue a tu hogar me sentiré muy extraño/a, investigaré cada rincón, morderé lo que esté a mi alcance (patas de mesitas, zapatos, alfombritas, etc.). No me malcríes, edúcame y a cambio ofréceme un juguete viejo muy blando, algo que me ayude a calmar mi ansiedad "sin romper mis dientes"... Por
ahora, no haré pipí ni popó en un lugar que te agrade,
aún no me doy cuenta cuál será el lugar que destines
para tal fin...aprenderé de a poquito. A veces, hago pipí
más seguido (puede que esté un poquito nervioso/a, o tal
vez sea de alegría!!!). Recuerda que, después de comer,
haré popó también. Si nada da resultado, colócame cerca de tu cama, al alcance de tu mano y acaríciame a menudo aunque esté dormido (no me despertaré) y si lloro también, así percibiré el contacto corporal que he perdido de mi mamá y hermanitos... No me
grites, ni me castigues físicamente. Háblame con voz suave,
ofreciéndome cariño y seguridad. Si alguna vez hago lío
o rompo algo, corrígeme con palabras "más severas",
pero no me pegues!!!...
Mis
ojitos están llenos de vida, brillantes, lengua sonrosada, interior
de belfos y encías también. Si me los vieras blanquecinos
podría estar anémico/a. A
partir de los tres meses aproximadamente irá cambiando (blanco
y gris o blanco y azul acerado). Debe ser abundante y cubrir todas las
partes de mi cuerpo y cara. Al tocarlo lo notarás áspero,
hirsuto. Tendré doble pelaje: llevo pelo interior o subpelo duro
e impermeable. La cantidad variando conforme a la estación y medio
ambiente de vida. Mis criadores, te explicarán cómo debes
mantener mi pelo, cuando haga calor. Estoy muy feliz de estar contigo!!!. Dios quiera que me ames, como yo te amaré!!!... |